sábado, 5 de febrero de 2011

Más fuego.

Sentado así, viendo cómo todo se prende con el roce de su mano, no alcanza a comprenderlo. Se pregunta por qué no se dio cuenta la noche anterior de que aquella desconocida tenía ese poder del que había oído hablar. Ahora que lo piensa, ha pasado bastante calor mientras dormía compartiendo la cama con ella. Y de pronto siente un molesto escozor en la yema de los dedos, esos dedos que la han tocado por dentro. Tal vez por eso le paró los pies, rogándole que se dejara hacer sin más, que dejara de tocarla, que prefería llevar ella las riendas. Ahora sí, lo veía claro. Vaya cosa.

Pasa su mano por la encimera de madera de roble, y la prende. Sólo por unas milésimas de segundo, lo suficiente para verlo si prestas atención. Se prende y se disuelve, el fuego, de pronto, como si volviera de nuevo a ella, como si le fuera necesario para recuperar la fuerza perdida. Le mira y se calienta. Sujeta la cafetera con las dos manos, y el café que vierte sobre la taza humea como recién hecho, como si no llevara preparado y frío desde el día anterior. Él tiene la certeza de que de haberle desobedecido, de haber seguido buscando un grito suyo con caricias, de la cama en la que ha despertado quedaría sólo un puñado de ceniza.

Compañías peligrosas. Tiene que pedirle que se vaya cuanto antes. No sabe hasta qué punto controla ella su fuego. Pero debe cuidar sus palabras, tal vez no convenga hacerla enfadar. Al final se irá de allí como se va de todas las casas. Las lágrimas haciendo humo al recorrer su piel ígnea, el corazón más roto que quemado, inundándola otra vez esa sensación de vacío que le deja un mal polvo.


Eh, tú, llevas fuego encima…


6 comentarios:

Ana dijo...

When there's nothing left to burn you have to set yourself on fire

estudiamos ya no? xD

Ana G. Galán dijo...

Me ha gustao tela el texto, niña pisi, de vez en cuando dejas los pingüinitos a un lado para sacar los leones...

marta pug dijo...

tendría que hacerlo arder a él, por penco XDDD

Bubo dijo...

Irene... mándala a mi piso. Tengo seguro de incendios y si calienta tanto, me la juego.

Miguel Cobo dijo...

También puede ser que tuviera fiebre alta. A sí se explicaría tan tremendo delirio. Yo le recomendaría unas dosis de metamizol magnésico , estearato de magnesio, vulgo Nolotil.
Pero si se tratara de su "estado natural", sin duda hay que aprovecharla como fuente de energía doméstica baratísima. Ni microondas, "ni ná".

Besos febriles.

Velero dijo...

En esos casos es mejor soltar la rienda:

http://www.youtube.com/watch?v=XqJzUSRwqx0&feature=related

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