domingo, 26 de junio de 2011

De alguna forma.

Porque él se dio cuenta, la odiaba. Vio que aquella mujer no permitiría que nadie levantase la voz más fuerte que ella para quejarse de heridas enrojecidas, porque en su piel, decía, los cortes de aquella cuchilla de la que todos se quejaban -literatura canciones estigmas sueños- dolían más que en cualquier otra. Y no había tiempo ni lugar ni razón para rebatírselo. Era su verdad, la única que aceptaría, ninguna otra.

La odiaba, porque nunca sabría cómo tratarla, si lamerle las heridas o dejarlas sangrar. La veía quejarse de que dolían, la veía recrearse en ese dolor. Las desinfectaba por la mañana, volvía a abrírselas por la noche. Estaba dispuesto a aceptarla de cualquier manera, ya fuera sana o moribunda, cicatriz o sangre, pero no podía quererla de las dos formas a la vez o se volvería loco.

Y ella insistía. Pataleaba, lloraba como un niño. Decía tonterías, a la desesperada.

- Si no puedes quererme como aspirante al amor de tu vida, quiéreme como a una hermana, como a un hijo, como al personaje de un libro o incluso, en última instancia, como a un perro o un pez de colores. Como tú quieras, pero quiéreme de alguna forma...

- Eres tú la que no me dejas quererte en paz.

Ella también sabía. Todo lo que se odia se quiere, de alguna forma. Si no, ni nos molestaríamos en verter sentimientos sobre ello. Por eso se esforzaba en darle razones; para levantar algún sentimiento hacia ella. Y de la extensa gama de sentimientos que conocía, cualquiera le valdría por bueno.

Es todo lo que quiero en esta vida insana...



13 comentarios:

Dorian dijo...

De alguna forma no sabes hasta qué punto has dado en el clavo, muy sugerente y mejor descrito. PD: Te recomiendo que escuches a tus personajes, confía en ellos, pues te conocen mejor que nadie y sabrán cómo reinventarte ;)

Taulmaril dijo...

No preguntes el porqué, pero me acabo de acordar de la película El Imperio de los Sentidos.

Casi he sentido la misma sensación que me produjo el final de esta magnífica cinta cuando he leído la palabra desesperadamente.

marta pug dijo...

jopos, me he sentido muy identificada con el texto, un poco perra del hortelano tú sabes.

Irene Bebop dijo...

Dorian, me da miedo la reinvención que puedan hacer de mí mis personajes. A todos les va peor que a mí... jaja.

Taulmaril, lo de la peli tal vez tenga que ver con que soy medio china, según dicen por ahí :P

Marta, tú eres el pug del hortelano.

Juana la Loca dijo...

hay gente que solo es feliz sufriendo, con almas de sufridoras.... yo conozco a algunas, y la verdad que son difíciles de contentar....

Fran dijo...

"...que pasen 30 años antes de mañana."

Su dijo...

No has podido decirlo mejor, odiamos eso que existe en nosotros de alguna forma especial, quizas no siempre es un querer, a veces puede ser un anhelo, anhelo de cambiar eso que vemos nuestro en otros y nos molesta, como si al poner ciertas actitudes propias en otra perspectiva, en otro cuerpo comenzáramos a notarlo y lo odiaramos... nos odiamos a nosotros mismos siempre un poco.
Tu texto me lleva a La Ley innata, o a lo que saco de ella, de vernos como un ciclo siempre, cargando nuestros estigmas con el orgullo que el ego nos brinda, de ser los mas grandes estigmas!, pero a la vez odiandolos, y pidiendo a gritos existir en alguien , o volver a ese sitio donde alguna vez conocimos la mas genial insanidad. Over and over again...

Un TRago desde lejos! a seguir inspirando niña!

Harry dijo...

The Internets is for porn.

Alvaro Ochoa dijo...

Era necesario pixelar la pared?

Harry dijo...

Yo sólo le habría pixelado la cara, que es su rasgo más conocido.

IRENE• • • dijo...

Es mi arte, no lo entendéis, dejadme xDDDD

Ninfart dijo...

Pero qué guapa eres chiquilla!

Velero dijo...

El pixelado salva de situaciones indecorosas muy a menudo.

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